
El gremio mercantil presiona para cerrar los domingos en Bragado en plena recesión
Busca imponer el cierre dominical por ordenanza en medio de la caída del consumo y una paritaria considerada insuficiente.
El debate por el cierre dominical en Bragado vuelve a tomar fuerza, pero esta vez con un giro político. Tras no alcanzar un acuerdo con supermercados y grandes cadenas, el Sindicato de Empleados de Comercio ahora busca avanzar mediante una ordenanza en el Concejo Deliberante.
La iniciativa aparece en un contexto económico complejo, marcado por una fuerte caída del consumo y un escenario de recesión que golpea de lleno al comercio local.
En paralelo, el sector atraviesa una nueva paritaria que establece un incremento del 5% trimestral junto al pago de un bono. Sin embargo, distintos actores del ámbito comercial consideran que estos aumentos resultan insuficientes frente al avance de los precios y la pérdida del poder adquisitivo.
Ante la falta de consenso en el ámbito privado, el gremio intenta trasladar la discusión al plano legislativo local, buscando que sea el Concejo Deliberante quien defina la implementación del cierre dominical.
Desde el sindicato sostienen que la medida apunta a garantizar el descanso de los trabajadores y fomentar el tiempo en familia. No obstante, desde sectores comerciales advierten que la iniciativa podría profundizar la caída en las ventas, especialmente en un contexto donde la actividad ya muestra signos de retracción.
Así, lo que comenzó como un reclamo gremial se encamina a convertirse en un nuevo foco de debate político en Bragado.