
Micaela Fernández: una vida cantando y un sueño que la puede llevar al exterior
La cantante y profesora de música pasó por Radio Pampa, repasó sus comienzos a los 7 años, habló de su presente artístico, su viaje a Jujuy, el próximo desafío del Pre Cosquín y la posibilidad de viajar al exterior para continuar con su carrera.
Micaela Fernández tiene apenas 30 años, pero lleva más de dos décadas vinculada con la música. Comenzó a cantar cuando tenía siete años y desde entonces la guitarra y, especialmente, la voz se convirtieron en parte central de su vida.
En una visita a los estudios de Radio Pampa, la cantante y profesora de música repasó su recorrido artístico, habló de sus experiencias, sus proyectos y también de una posible decisión que podría llevarla próximamente fuera del país.
Una de las imágenes que acompañó la entrevista la muestra sola, guitarra en mano, recorriendo las calles de Purmamarca.
El viaje fue, según contó, una manera de alejarse por unos días de la rutina.
“Agarré el bolso y me fui. Me fui escapando del mundo al norte y otro mundo me esperaba allá”.
En Purmamarca encontró una experiencia que la sorprendió especialmente: familias que le abrieron las puertas, un lugar donde quedarse y espacios donde cantar.
“Me hice amiga de una familia que tenía una panadería. Tenía lugar donde quedarme, tenía lugar donde cantar. La gente te abría las puertas de su casa”, contó.
30 años y más de dos décadas cantando
Fernández comenzó a cantar a los siete años, cuando su abuelo la llevaba a estudiar con Félix Maldonado.
En realidad, al principio no tenía demasiado interés en aprender guitarra.
“Yo decía: Félix toca y yo canto”.
Pero su abuelo tenía otra idea y, cuando comprobó que Micaela no estaba aprendiendo el instrumento, decidió que dejaría de enviarla a las clases.
La amenaza funcionó.
Micaela comenzó a aprender guitarra y poco tiempo después tuvo su primera experiencia sobre un escenario.
Tenía apenas siete años cuando participó de una presentación junto a músicos locales y cantó tres canciones.
A partir de aquel momento, asegura, entendió que la música era lo que quería hacer.
“Quiero vivir de esto”
Actualmente, Micaela combina la actividad artística con su trabajo como docente.
Da clases y talleres y también desarrolla proyectos musicales con chicos de la Escuela Industrial, donde participa de una propuesta de construcción de cajones peruanos.
Además, tiene en su casa una sala de ensayo equipada para recibir a músicos y habitualmente realiza transmisiones en vivo por redes sociales.
“Yo quiero vivir de esto, pero es muy difícil porque hay muchos cantantes”.
Sin embargo, no abandona el objetivo.
Una posibilidad concreta que apareció a partir de su viaje a Jujuy podría llevarla próximamente al exterior.
Durante su estadía conoció a una artista que trabaja en hoteles de Costa Rica y Colombia y surgió un contacto que podría permitirle viajar para trabajar como música.
De concretarse, podría permanecer durante un tiempo prolongado fuera del país.
La música como una forma de compartir
Durante la entrevista, Micaela también habló de su manera de entender la actividad artística.
Para ella, la música no debe convertirse exclusivamente en una competencia.
Por eso contó que durante buena parte de su carrera evitó participar en certámenes de canto.
“La música es para compartir”.
También defendió la importancia de la humildad en los artistas.
“El artista tiene que ser lo más humilde posible”.
Ahora, sin embargo, decidió aceptar un nuevo desafío: en noviembre participará del Pre Cosquín en Alberti, acompañada por un músico amigo.
Su objetivo es intentar llegar a Cosquín, aunque aclaró que todos los años viaja igualmente a la ciudad cordobesa para participar de espectáculos callejeros.
En esta oportunidad, además, llevará a su hermano Sergio Andrés Fernández, quien estudia en el Conservatorio de Música de Chivilcoy y se recibirá de profesor de música en diciembre.
Una familia atravesada por la música
La música también tiene una fuerte presencia familiar.
Micaela contó que fue ella quien le enseñó a tocar y cantar a su hermano menor, que con el tiempo terminó siguiendo sus pasos.
“Le enseñé a tocar la guitarra, a cantar todo. Lo llevo yo por todos lados”.
Pero al hablar de sus comienzos, hubo un nombre que ocupó un lugar especial: su padre.
Su papá falleció en noviembre y, según recordó emocionada, fue quien desde pequeña la acompañó a cantar a distintos lugares.
“Fue el que hizo posible que yo hoy en día sea la persona que soy”.
Micaela cree que, esté donde esté, seguramente se sentiría orgulloso de verla continuar con aquello que comenzó cuando era apenas una niña.
De Bragado al mundo
Su carrera también la llevó a diferentes escenarios y localidades.
Recordó viajes, festivales y presentaciones junto a otros músicos, y destacó especialmente que siempre intenta llevar consigo una identidad propia.
La guitarra que aparece en la foto de Purmamarca no es solamente un instrumento: es parte de una historia que comenzó hace más de 20 años y que ahora podría llevarla nuevamente a nuevos destinos.
Antes de terminar la entrevista, Micaela volvió a cantar en vivo en Radio Pampa y dejó una muestra de su repertorio folklórico.
Entre canciones, recuerdos y proyectos, la artista dejó claro que su objetivo sigue siendo el mismo que aquel día en que subió por primera vez a un escenario:
seguir cantando y hacer de la música una forma de compartir.
A continuacion la entrevista realizada por Hugo Ruaro