
Orlando Costa “El futuro se construye, hay que definir qué ciudad queremos”
En un conversatorio radial con Lilian Labaqui, el ex intendente Orlando Costa reflexionó sobre la planificación estratégica, el rol del Concejo Deliberante.
En un conversatorio radial conducido por Lilian Labaqui, el ex intendente de Bragado Orlando Costa dejó una serie de definiciones sobre la política local, el rol del Concejo Deliberante, la planificación estratégica y la actualidad de los partidos políticos.
Durante la charla, Costa remarcó la importancia de pensar el futuro con una mirada colectiva y de largo plazo.
“El futuro se construye, hay que definir qué somos, qué queremos hacer y trabajar todos para lograr ese futuro que todos queremos.”
En ese sentido, sostuvo que gobernar implica mucho más que ejecutar obras aisladas.
“Las obras de infraestructura son importantes, pero no alcanzan si no hay una visión estratégica de la ciudad.”
Al referirse a su paso por la gestión municipal, destacó la necesidad de integrar a distintos sectores en la toma de decisiones.
“La necesidad siempre fue compartir ideas, proyectos y acciones con los actores económicos y sociales de la sociedad.”
Costa también reflexionó sobre la complejidad que implica administrar una ciudad y planificar su desarrollo.
“La ciudad es el sistema más complejo que ha realizado la especie humana.”
En relación al Concejo Deliberante, expresó una mirada crítica sobre su funcionamiento actual y la visibilidad del trabajo legislativo.
“Me parece que hay poca visibilidad de la tarea de los concejales y que el nivel de trabajo se fue degradando con el tiempo.”
Asimismo, planteó la necesidad de repensar el vínculo entre el Legislativo y el Ejecutivo.
“No es solo hacer una ordenanza, sino que tenga que ver con las posibilidades reales de concretarla.”
Al analizar el presente político, Costa fue contundente sobre la situación de los partidos.
“Los partidos políticos están virtualmente desaparecidos y no hay formación de dirigentes.”
También cuestionó la fragmentación y la pérdida de identidad partidaria.
“Hoy la gente no sigue ideas ni valores de un partido, sigue personas.”
En ese marco, advirtió sobre los riesgos de la polarización y el deterioro del debate público.
“Se simplifica hasta la exageración y se termina descalificando al otro como si fuera un enemigo.”
Finalmente, destacó el valor del diálogo como herramienta central de la vida democrática.
“La riqueza de la política y de la vida es confrontar ideas con los que piensan diferente.”