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Pablo Cortés: “El camino es la educación”

En el Día del Profesor, Lilian Labaqui entrevistó a Pablo Cortés en “El Conversatorio”. El docente repasó su historia familiar ligada a la educación, los años al frente de la Escuela Técnica, el crecimiento de la institución, los logros de sus estudiantes, las prácticas profesionalizantes y los desafíos que enfrenta hoy la educación técnica.

Pablo Cortés: “El camino es la educación”

En el Día del Profesor, Lilian Labaqui entrevistó a Pablo Cortés en “El Conversatorio”. El docente repasó su historia familiar ligada a la educación, los años al frente de la Escuela Técnica, el crecimiento de la institución, los logros de sus estudiantes, las prácticas profesionalizantes y los desafíos que enfrenta hoy la educación técnica.

En una edición especial de “El Conversatorio”, en el marco del Día del Profesor, Lilian Labaqui recibió en los estudios de Radio Pampa al profesor Pablo Cortés, para mantener una extensa charla sobre una actividad que marcó buena parte de su vida: la educación.

La entrevista comenzó desde un lugar personal, antes de abordar su trayectoria como director. Labaqui le preguntó qué lo había llevado a elegir la docencia y si había existido alguna influencia familiar en esa decisión.

La respuesta apareció rápidamente ligada a su propia historia: su madre, su abuela y su tía fueron docentes. Incluso recordó que su madre, Irma, formó parte del equipo directivo de la Escuela 21.

A partir de allí, la conversación se trasladó a uno de los aspectos que Cortés considera fundamentales de la tarea docente: el aprendizaje que se produce también desde el alumno hacia el profesor.

“Uno no es el mismo antes y después de haber salido del aula”

Cortés sostuvo que la experiencia educativa es un proceso de construcción permanente y que cada estudiante deja algo en quienes tienen la responsabilidad de enseñar.

“Uno no es el mismo antes y después de haber salido del aula. Siempre hay algo que los chicos te dejan y de los cuales vos terminás aprendiendo”.

En ese sentido, remarcó que para aprender de los alumnos es necesario estar atento y abierto a aceptar que existen miradas diferentes.

También planteó que no existen verdades absolutas y que el docente debe tener la capacidad de incorporar otras perspectivas a partir de las experiencias que se producen cotidianamente dentro del aula.

Pero hubo un concepto que destacó especialmente: la rebeldía.

Cortés explicó que, con el paso de los años, descubrió que detrás de determinadas actitudes de los estudiantes también podía existir una enorme capacidad de resistencia frente a situaciones difíciles.

La rebeldía que más lo marcó, señaló, fue aquella que se traducía en no bajar los brazos frente al contexto que le tocaba vivir a un joven y en entender que la educación podía ser una herramienta para modificar esa realidad.

Los años más difíciles de la Escuela Técnica

Uno de los momentos más importantes de la entrevista fue el recuerdo de su llegada al equipo directivo de la Escuela Técnica.

Labaqui le preguntó cuál había sido el desafío más difícil que le había tocado afrontar y recordó junto a Cortés aquella etapa que comenzó en 2009, cuando la institución atravesaba un momento particularmente complejo.

Cortés recordó el trabajo realizado junto a Rubén y José Cervino, y explicó que la escuela debía revertir una situación que se había instalado en torno a su imagen.

Según relató, circulaba entre algunos jóvenes la idea de que asistir a la Escuela Técnica significaba simplemente tener un lugar donde podían hacer “lo que querían”.

El objetivo del equipo directivo fue entonces cambiar esa percepción y recuperar la identidad de la institución como un espacio de educación, formación y crecimiento personal.

La intención, explicó, era que quienes eligieran la Escuela Técnica lo hicieran porque realmente tenían interés en formarse y porque comprendían que allí podían encontrar herramientas para construir un futuro.

Cortés vinculó esa formación con una idea que considera central: el ascenso social a través de la educación.

No se trata solamente de incorporar conocimientos técnicos, sino también de adquirir principios, valores y capacidades que permitan desenvolverse en diferentes ámbitos de la vida.

De 270 a más de 650 alumnos

Al momento de hacer un balance de su paso por la institución, Cortés puso sobre la mesa algunos números que permiten dimensionar el crecimiento que experimentó la Escuela Técnica.

Recordó que cuando comenzó aquella etapa la institución contaba con aproximadamente 270 alumnos.

En 2024, en cambio, la matrícula había superado los 650 estudiantes.

También destacó la evolución de la oferta educativa. Mientras en 2009 existía una sola tecnicatura, actualmente la institución cuenta con cuatro tecnicaturas.

Otro de los cambios importantes fue la incorporación creciente de mujeres a la matrícula. Cortés recordó que inicialmente prácticamente no había alumnas y que actualmente representan aproximadamente el 30% de los estudiantes.

Pero para el docente, el crecimiento no puede medirse únicamente en cantidad de alumnos o tecnicaturas.

Uno de los aspectos que más satisfacción le produce es observar la calidad de la formación que alcanzan los estudiantes al finalizar su recorrido.

Reconoció que el sistema educativo tiene dificultades y que las instituciones también tienen sus propias limitaciones, pero sostuvo que los egresados representan aquello que la escuela puede brindar como resultado de todo el trabajo realizado.

Las olimpíadas y los resultados que muestran un proceso

Durante la charla, Lilian Labaqui también puso en valor los resultados obtenidos por los estudiantes de la Escuela Técnica en diferentes competencias.

Cortés recordó que la institución llegó a obtener primeros lugares en olimpíadas nacionales, en especialidades como Electromecánica y Maestro Mayor de Obras.

También destacó los resultados obtenidos en robótica, con estudiantes que lograron destacarse a nivel provincial.

Para Cortés, estos resultados no son hechos aislados ni aparecen de un día para otro.

Son la consecuencia de un proceso que involucra a muchas personas dentro de la institución.

En ese punto, destacó especialmente el compromiso de los equipos directivos y docentes que, según señaló, “viven para la escuela”.

La idea que atravesó esta parte de la entrevista fue que detrás de cada resultado obtenido por un alumno existe una estructura de trabajo, acompañamiento y formación que comienza mucho antes de la competencia.

¿Qué necesita hoy la educación técnica?

La conversación también salió de la realidad particular de la institución para analizar el presente de la educación técnica en general.

Cortés planteó que existe una problemática relacionada con la pérdida de formación en determinados oficios y con la necesidad de que la escuela pueda responder a las demandas concretas del mundo laboral.

Mencionó la necesidad de contar con personas capacitadas en oficios como tornería, electricidad y carpintería, y planteó el interrogante sobre qué ocurrirá cuando quienes actualmente desarrollan esas tareas vayan dejando progresivamente sus actividades.

En su mirada, la educación técnica tiene que preparar a los jóvenes no solamente para manejar herramientas, sino para comprender cómo funcionan las cosas y encontrar soluciones.

“No te contratan por ser un técnico, te contratan porque vos sos capaz de resolver problemas que otros no pueden hacer”.

Por eso consideró fundamental desarrollar una actitud crítica y una capacidad de análisis que permita a los futuros técnicos enfrentarse con situaciones que no necesariamente aparecen explicadas en un manual.

La importancia de las bases

Otro de los puntos interesantes de la charla estuvo relacionado con los conocimientos que los alumnos necesitan incorporar antes de llegar a la formación técnica específica.

Cortés sostuvo que muchas veces el problema no está solamente en los contenidos propios de la escuela técnica, sino en las bases con las que llegan los estudiantes.

Para él, resulta fundamental que un joven pueda leer, escribir, comunicarse, interpretar un texto, analizar una situación y utilizar la matemática de manera práctica y concreta.

Son herramientas básicas, explicó, sobre las cuales después puede construirse el resto de la formación.

La idea es que el alumno llegue a la escuela secundaria con determinadas capacidades que le permitan posteriormente incorporar conocimientos cada vez más complejos.

Las prácticas profesionalizantes: la escuela vinculada con las empresas

Otro de los capítulos de la entrevista estuvo dedicado a las prácticas profesionalizantes, una herramienta que permite acercar a los estudiantes al mundo laboral real.

Cortés contó que actualmente participa de las prácticas profesionalizantes vinculadas con Automotores y que durante este año se llegó a trabajar con aproximadamente 25 empresas.

El crecimiento de la matrícula y la cantidad de jóvenes que llegan a los últimos años generan también un desafío: conseguir cada vez más empresas que puedan recibir estudiantes.

Cortés explicó que ya no alcanza con las empresas que tradicionalmente colaboran con la institución y que es necesario continuar ampliando esa red.

Al mismo tiempo, destacó que existe una buena relación con el sector empresarial y que las empresas transmiten una evaluación positiva de los jóvenes que realizan allí sus prácticas.

Según explicó, las empresas no pretenden que un estudiante llegue como un técnico experto.

Lo que esperan encontrar es alguien responsable, respetuoso, capaz de resolver situaciones y de trabajar en equipo.

Y justamente allí aparece otra de las capacidades que Cortés considera indispensable para el mundo laboral actual: entender que cada vez resulta más necesario trabajar junto a otros.

“Hoy solo no se puede hacer las cosas, hay que hacerlas en equipo”.

Una mirada construida desde la experiencia

A lo largo de la entrevista, Cortés también dejó ver que su relación con las empresas no comenzó recientemente.

Recordó su experiencia vinculada al CUCI y su participación histórica en las prácticas profesionalizantes, una trayectoria que le permitió construir vínculos con el sector productivo y mantener un contacto directo con las empresas.

Ese contacto, explicó, le permite conocer qué sucede con los estudiantes una vez que ingresan a esos espacios de trabajo y preguntar directamente cómo se están desenvolviendo.

Esa devolución, en definitiva, también funciona como una forma de evaluar la formación que reciben los jóvenes.

El mensaje para los jóvenes

Sobre el final de la charla, Lilian Labaqui le pidió a Pablo Cortés que dejara un último mensaje para los jóvenes.

La respuesta fue breve, pero sintetizó buena parte de los conceptos desarrollados durante toda la entrevista:

“El camino es la educación”.

Cortés reconoció que muchas veces, por la edad y por el momento que atraviesan, los jóvenes no logran dimensionar inmediatamente todo aquello que la educación puede brindarles.

Pero sostuvo que deben tener presente que las herramientas que ofrece la formación educativa difícilmente puedan encontrarse de la misma manera en otro lugar.

Una charla extensa y profunda en “El Conversatorio”, donde en el Día del Profesor, Lilian Labaqui y Pablo Cortés recorrieron una historia atravesada por la docencia, la Escuela Técnica, los estudiantes, los oficios y una convicción que quedó como cierre: la educación como herramienta para crecer, desarrollarse y abrir nuevas posibilidades.

 

 

 

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