Locales Escuchar artículo

Silvia Vera, más de 30 años de vocación y humanidad en la enfermería de Bragado

Entrevistada por Lilian Labaqui en el ciclo El Conversatorio, la licenciada en Enfermería repasó su trayectoria profesional, su paso por el Hospital Municipal San Luis y el Hogar de Ancianos, y reflexionó sobre la importancia del cuidado humano, la formación y el reconocimiento de la profesión.

Silvia Vera, más de 30 años de vocación y humanidad en la enfermería de Bragado

Entrevistada por Lilian Labaqui en el ciclo El Conversatorio, la licenciada en Enfermería repasó su trayectoria profesional, su paso por el Hospital Municipal San Luis y el Hogar de Ancianos, y reflexionó sobre la importancia del cuidado humano, la formación y el reconocimiento de la profesión.

Una vocación que nació de una experiencia personal

Aunque inicialmente quería estudiar para ser profesora de Historia, la vida llevó a Silvia por otro camino. Fue madre adolescente y, cuando la abuela de su hija enfermó de cáncer, pasó dos meses internada junto a ella en Alberti, acompañándola durante ese proceso.

“Siempre digo que ella me la dejó de herencia, porque me plantó la semillita de la compasión que después se hace pasión de la enfermería”, recordó.

En 1986 decidió inscribirse en un curso de auxiliar de enfermería que se dictaba en Bragado. Un año después, ingresó por concurso a una sala de primeros auxilios del barrio Fátima, donde comenzó su recorrido profesional en el sistema de salud municipal.

Su formación continuó mientras trabajaba y criaba a sus dos hijas. Para completar los estudios necesarios para avanzar en la carrera, terminó el secundario en el turno noche del Colegio Nacional y luego viajó durante dos años a Buenos Aires para recibirse de enfermera profesional.

Más adelante, estudió la licenciatura en la Universidad Nacional de La Plata, afrontando los gastos y las dificultades de viajar para continuar capacitándose.

“La universidad te abre la cabeza, te muestra otro mundo, evolucionás y ya salís de tu pago chico”, expresó.

Del Hospital Municipal al Hogar San Luis

A lo largo de su trayectoria, Vera ocupó distintas responsabilidades dentro de la salud pública de Bragado. Durante la gestión del intendente Orlando Costa fue jefa del Departamento de Enfermería del Hospital Municipal San Luis. Posteriormente, durante la gestión de Vicente Gatica, estuvo al frente del Hogar de Ancianos Municipal San Luis.

Al recordar su llegada a la jefatura de Enfermería, hizo una aclaración que consideró importante: su designación fue impulsada por una referente de la propia profesión.

Según contó, la enfermera Mirta Aliano, quien había sido su formadora y supervisora, la eligió para acompañarla en la conducción del servicio y prepararse para asumir esa responsabilidad cuando ella se jubilara.

“Siempre creen que me eligió un político, y en realidad no, me eligió una enfermera”, remarcó.

También recordó que, después de un cambio de gestión municipal, fue trasladada al área de Vacunación. Allí, según relató, el equipo logró una cobertura que destacó por sus resultados durante aquellos años.

Tiempo después, una evaluación de su trayectoria permitió que fuera convocada para asumir la dirección del Hogar San Luis, una experiencia que describió como un nuevo aprendizaje personal y profesional.

El valor de los hogares para adultos mayores

Vera sostuvo que su paso por el Hogar San Luis le permitió comprender mejor la importancia de estos establecimientos y cuestionar algunos prejuicios que todavía existen en la comunidad.

“Un anciano que va a una institución no es para ir a morirse”, afirmó. En cambio, explicó que estos espacios pueden ofrecer contención, compañía, atención y oportunidades de socialización, además de acompañar a familias que no pueden hacerse cargo de todos los cuidados que necesita una persona mayor.

También destacó el compromiso de quienes trabajan allí y señaló que la tarea requiere una vocación especial, porque el cuidado cotidiano implica mucho más que cumplir con una función laboral.

Al referirse al establecimiento, lo definió como un lugar de pertenencia comunitaria: “El Hogar San Luis es un hogar abierto. Es nuestro, es de Bragado”.

El reclamo por un Colegio de Enfermería

Uno de los temas centrales de la entrevista fue la necesidad de avanzar con la creación de un Colegio de Enfermería en la provincia de Buenos Aires.

Vera explicó que existe una iniciativa que lleva años pendiente en la Legislatura bonaerense y consideró que la colegiación permitiría fortalecer el reconocimiento profesional, mejorar la representación del sector y contar con herramientas para defender sus derechos.

Recordó que durante la pandemia hubo un reconocimiento social importante hacia los enfermeros, pero advirtió que eso no se tradujo necesariamente en mejoras salariales ni en mejores condiciones laborales.

También señaló que, en su opinión, la enfermería necesita mayor autonomía y reconocimiento dentro de las estructuras sanitarias. En ese sentido, planteó que el servicio debería contar con una organización institucional clara y mecanismos de designación que contemplen la formación y la trayectoria profesional.

“Creo que tiene muchas partes positivas la colegiación, entonces creo que hay que ir por ella”, sostuvo.

Para Vera, la posibilidad de contar con una institución representativa permitiría abordar de manera colectiva cuestiones que, de forma individual, resultan mucho más difíciles de resolver.

Una historia que sigue presente después de más de veinte años

Entre las numerosas experiencias que conserva de su carrera, compartió una anécdota que la conmovió recientemente.

Durante una transmisión en vivo por Facebook, una mujer la reconoció como la enfermera que había acompañado a su familia cuando su hijo, de siete años, sufrió un grave accidente en el campo y perdió un brazo.

La madre recordó que Vera no solo la había contenido emocionalmente en aquel momento, sino que también la orientó para afrontar la nueva realidad y acompañar a su hijo en su crecimiento.

Además, la había puesto en contacto con otra familia que había atravesado una situación similar, para que pudiera conocer una experiencia de superación.

Más de dos décadas después, aquella mujer todavía recordaba el acompañamiento recibido y quiso agradecérselo.

Para Vera, ese reconocimiento fue especialmente significativo porque reflejó una dimensión de la enfermería que no siempre aparece en los registros de una institución: el vínculo humano que se construye con los pacientes y sus familias.

“La enfermera no la va a poder reemplazar un robot”

Hacia el final de la charla en El Conversatorio, Vera reflexionó sobre lo que le dejó la profesión y el mensaje que transmitiría a quienes hoy se están formando.

Destacó que su trabajo como enfermera municipal le permitió sostener la educación universitaria de sus dos hijas, quienes también se convirtieron en profesionales.

Pero, más allá de los logros personales, puso el acento en la dimensión humana del cuidado.

En tiempos de avances tecnológicos y de inteligencia artificial, sostuvo que algunas tareas podrán automatizarse, pero que la contención y la empatía seguirán siendo irremplazables.

“Lo que no va a poder hacer es tocarle la mano al paciente y consolarlo y decirle: ‘No tengas miedo, yo te estoy acompañando’”, expresó.

Su reflexión sintetizó el sentido que le dio a más de tres décadas de trabajo: una profesión que requiere conocimientos, formación y responsabilidad, pero que encuentra una de sus expresiones más importantes en la capacidad de acompañar a las personas cuando más lo necesitan.

 

 

Comentarios
Volver arriba